Ya traducido: Raptada por el Jeque

Secuestrada. Seducida. Satisfecha. Laurel de Courcey es capturada por una banda de terroristas, encadenada en un bunker asqueroso y filmada para divulgar una petición de rescate en todo el mundo.

Pero, ¡uy, se equivocaron de rehén! ¿A quién se le ocurre que alguien vaya a pagar un rescate por una tímida niñera neozelandesa? Muy pronto Laurel acaba atada a la cama del jeque Rafiq, que la rescata y se erige en su guardaespaldas personal, muy personal. Pero ella tiene buenos motivos para no fiarse de los hombres.

Prisionera en su antiguo pabellón de caza real ubicado en el corazón del desierto “para su propia protección”, Laurel se rebela. Siguen espectaculares fuegos artificiales, peligrosos intentos de fuga y una historia de amor imposible.

 ATENCIÓN: Contiene un ardiente jeque con una lengua maliciosa y una resistencia ilimitada.

5.0 de un máximo de 5 estrellas Me ha encantado 3 de enero de 2015 Por Anna Pol Formato:Versión KindleVale, es una historia "de jeques", sí... pero no es una "de jeques" al uso: aquí no hay palacios de mármol, ni vajillas de oro, ni nada de todo eso. Aquí hay un jeque políticamente comprometido, dentro de un orden, claro está, porque estamos hablando de una novela romántica, pero vaya. Y no vive en ningún palacio, sino en un piso, y cuando no está en su piso ni trabajando infiltrado en alguna misión, está en su pabellón de caza en el corazón del desierto.
Y la historia me ha enganchado, es diferente. Kris Pearson tiene una manera de escribir que envuelve y acaricia. Es fácil y agradable de leer. Os la recomiendo.  

Según CJ Douglas: “¡Es un libro excelente! El lector queda atrapado en la acción desde la primera página, con una acción de auténtica película de suspense verdaderamente apasionante. Rafiq, el jeque, no es ninguna caricatura de Rodolfo Valentino. Laurel, la heroína, es una atractiva mezcla de inocencia y espíritu luchador. Hay una historia de fondo de genuino interés, tejida con habilidad en la trama principal”.

Diecisiete críticas de cinco estrellas en Amazon.com en el último recuento.

Cómo surgió el libro

Esta novela fue inspirada por una noticia acerca del secuestro de un ciudadano neozelandés, la persona equivocada. Entonces pensé “¿qué pasaría si…?” y mi historia empezó a cobrar forma.

“Raptada por el Jeque” es una novela más bien sexy. Bueno, los jeques son sexy, ¿no? Esos hombres melancólicos, apuestos, de cuerpos fuertes y nerviosos, cargados de dinero… y éste está cubierto de cicatrices. ¿Cómo se las hizo? 

Mi heroína, Laurel, es un niñera neozelandesa que trabaja para una familia norteamericana en el reino medioriental de Al Sounam. La capturan como rehén al confundirla con la mayor de las hijas de la familia americana.

Mi héroe, Rafiq, es un especialista en seguridad que trabaja infiltrado. Su misión consiste en rescatar a Laurel de manos de una banda de terroristas despiadados, ponerla a salvo y mantenerla oculta hasta que los terroristas crean que ha muerto. Naturalmente, esto conduce a complicaciones adicionales. Laurel no quiere vivir secuestrada en un antiguo pabellón de caza en medio del desierto, ni tener que compartir la cama con Rafiq, y por supuesto tampoco quiere enamorarse de un extraño aterrador.

Esta historia parece haberle llegado al corazón a mucha gente. He recibido tan buena respuesta en lo tocante a la versión en inglés de este libro, que estoy escribiendo dos novelas más de la serie “Jeques de Al Sounam”. Resulta muy interesante inventarse un país completamente nuevo, con su historia y sus costumbres, pero no es algo que una pueda hacer de la noche a la mañana.

Aquí tenéis un par de paisajes del desierto muy distintos:  el tipo de desierto que Laurel tuvo que cruzar y el oasis donde todo cambió.

 

El collage

Éste fue el primer collage que hice antes de escribir un libro y lo colgué de la cortina que hay al lado de mi ordenador mientras escribía.  Ahora está algo descolorido por el sol (algo muy apropiado para una historia que se desarrolla en el desierto), pero espero que podáis ver la sensación general que buscaba crear. El estuche de la esmeralda empezó siendo una idea bonita de apoyo, pero luego empezó a cobrar vida propia y acabó convirtiéndose en algo absolutamente intrínseco a la historia.